21/10/2020
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“Decidí levantarme y estoy apoyado en Dios para ser mejor de ahora en adelante”

By on 14/09/2020 0 33 Views

Michael contaba con 19 años cuando ingresó a la Penitenciaría Regional de Coronel Oviedo sin estudios ni oficio, aprendió intramuro sobre manufactura de calzados y logró concretar un negocio en el rubro con pedidos concretos en buen volumen. Una PPL emprendedora y arrepentida del hecho que cometió; hoy entregado a Dios y beneficiado por la Asociación Luz tras las Rejas, a sus 30 años afirma que está decidido a ser una mejor persona.

Dentro del sistema penitenciario pudo culminar su educación secundaria mediante las clases impartidas por el Ministerio de Educación y Ciencias; además de curso de Fontanería, dictados por el Sistema Nacional de Formación y Capacitación Laboral (SINAFOCAL) y también de Electricidad, impartido por el Sistema Nacional de Promoción Profesional (SNPP). Las clases y capacitaciones fueron posibles mediante con trabajo coordinado entre las instituciones mencionadas y el Ministerio de Justicia.

“Esta es una vivencia para darles un ejemplo a los demás. Yo no era una persona muy buena, por eso la vida me colocó en este lugar, pero me arrepiento. Le pedí perdón a papá porque nunca escuché sus consejos, pero ya no puedo hacerlo con mamá que partió. Decidí levantarme y estoy apoyado en Dios para ser mejor de ahora en adelante”, expresa Michael.

Se dedica a la fabricación de zapatos tras aprender este oficio también dentro del sistema penitenciario con el profesor, Francisco Ortega.

El taller de calzados fue equipado completamente por el Ministerio de Justicia para este tipo de proyectos y hoy está dando la oportunidad de una salida laboral a Michael y 7 personas privadas de libertad (PPL) más, que hacen un equipo de trabajo de 6 a 8 horas por día y producen hasta 500 zapatos al mes.

Fabrica una gama de productos en cuero que van desde botas para trabajo pesado, guillerminas colegiales y zapatos stilettos para damas que se hacen a pedido. En el proceso le compete el corte de cuero de capellada, refinado, puesta en horma, pegado y costurado, donde el calzado queda semi acabado y otros se ocupan del armado para la puesta de la plantilla base.

Los clientes habituales son de la Comunidad Luz y Esperanza de los hermanos menonitas en órdenes de compras que alcanzan 500 calzados y están listos para la entrega en 20 días. A modo de referencia, una bota cuesta al por menor 100.000 guaraníes, pero en cantidad tan solo 50.000.

Para conocer más acerca de los productos de Michael se puede consultar en el catálogo de la página Latente en www.latente.gov.py, o contactar vía WhatsApp al +595 981 982 865.

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